Tiempos de apertura y tiempos de Ghetto

Para mi es bonito estar (en la medida que me es posible) de algún modo involucrado en un Hacklab de los de 24/7.
Es una fuente de posts tremenda ya que surgen muchos conflictos todas las semanas que se tienen que resolver de forma común.
  
Es una suerte poder estar allí observando como evoluciona el hacklab y por tanto quería simplemente comentar uno de los procesos que suelen ser más recurrentes en este tipo de colectivos Hacker (y en muchos otros también).
  
Un Hacklab se va formando día a día. Las cosas que se hacen en un hacklab van moldeando lo que es.
Si por ejemplo no se realizan actividades para niños enfocadas para la chavalada es posible que nunca se tenga ese tipo de publico en el hacklab.
  
Al margen de que los hacklabs se hacen a si mismos con la gente que los frecuenta y participa quería comentar sobre dos periodos que suelen darse.
  
TIEMPOS DE APERTURA
  
Lo primero es formar “la asamblea”.
  
Es la primera herramienta antes de siquiera plantearse otras. El grupo crea esta herramienta abierta a participación con la finalidad de que algo común se gestiones de forma común.
Una herramienta que permite una toma de decisiones grupal y en la que se realiza el esfuerzo de asistir para poder sumar a la inteligencia colectiva que se genera al reunirse cada uno de los pares de forma horizontal.
  
Inicialmente no existe una meritocracia. Es un proceso de apertura en la que desde el día 1 de formar la asamblea se va limitando.
  
En cierto modo el grupo estará creando código. Al igual que cuando creamos un programa limitamos las posibilidades con una herramienta como una asamblea estaremos limitando en cierto modo que será el Hacklab, como se funcionará, que se desea hacer, …
  
Las ACTAS de las asambleas son la documentación de ese código. La documentación es código y es vital dejar constancia de como se va funcionando. Esas ACTAS inicialmente serán publicas pero como veremos en el tiempo de Ghetto eso se intentará limitar posiblemente.
  
El grupo inicialmente es abierto por tanto y se difunde para que la gente se sume sin importar quienes. Es un llamamiento en el que la gente involucrada va haciendo ping a los nodos de su red social física (un mensaje de correo por aquí, una llamada de teléfono por acá, comentarlo tomando una fanta en el bar, …).
  
Algunas personas incluso comienzan a crear canales de telegram, grupos en facebook, listas de correo en google, calendarios en google calendar, … ya que es un tiempo de apertura y no existe aún limite a incluso utilizar medios centralizados privativos.
  
El hacklab, como dije al inicio, se irá definiendo. Inicialmente esas cosas pasan y eso hace que se llegue a la gente. Es importante llegar a cuanta más gente mejor e intentar llegar a la gente que realmente quiere ser parte del hacklab y no solamente un simple usuario de este.
  
Inicialmente es todo muy abierto pero … pasarán los días, las semanas, los meses, … y sin comerlo ni beberlo el grupo que sigue asistiendo a las asambleas, el grupo que va a limpiar, el grupo que de algún modo se involucra con el espacio y el proyecto común se irá perfilando. El grupo se va creando con el paso del tiempo.
  
Entonces en cierto modo se irá creando una meritocracia y una barrera. Eso lo comento en los tiempos de Ghetto ahora.
  
TIEMPOS DE GHETTO
  
En el tiempo de apertura se necesitan muchas herramientas. La asamblea como pilar pero también cablear, dotar de muebles el espacio, sillas, luz, agua, limpiar, pintar, …
  
Hace unos años los hacklabs gracias a esa apertura se terminaban llenando de ordenadores viejos e incluso todo tipo de hardware obsoleto que la mayoría de las veces la gente dona para quitárselo de encima. Es una forma de que un Hacklab se convierta en un basurero tecnológico.
  
En los tiempos de apertura sucede eso y es cosa del grupo decidir si quieren dedicarse al reciclaje o a otras cosas. Pero no cabe duda de que ese tiempo de apertura propicia que la gente dote de material al espacio y al grupo.
  
El tiempo entre apertura y Ghetto no es de un día a otro. Creo que se van dando determinadas conductas que lo propician paulatinamente.
  
Por ejemplo las listas que eran de apertura (listas de correo, canales de telegram, canales jabber, … ) terminan por ser listas en las lee mucha gente pero … luego no se les ve.
El grupo de trabajo claramente ve esa diferencia. Verán que en cierto modo se llenan esos canales de comunicación de gente comentando sobre como se han de hacer las cosas, otros sobre noticias que ven por internet, … y al final tarde o temprano llegará el momento de que se plantee la propuesta de crear canales separados.
  
De toda la vida se llama a eso “canales de trabajo” (para grupos de trabajo, comisiones, …) pero en realidad son el canal del núcleo duro.
  
Con el tiempo se va pasando de la apertura al cerrarse para poder comprender y gestionar.
  
Nada nuevo bajo el sol. Siempre ocurre esto.
  
Eso ocurre fruto de una meritocracia que algunas personas no quieren ver ni aceptar. Posiblemente no quieran referirse a ello como meritocracia pero … si se está separando a quienes aportan de quienes no … se está haciendo una criba en base a los méritos. No veo mal ni bien esto, simplemente lo comento ya que esas cosas pasan.
  
La diferencia es que mucha gente que lleva tiempo en los movimientos sociales de base sabe que aunque eso ocurrirá tarde o temprano es importante no convertirse en un Ghetto.
  
Cerrando esos medios que inicialmente se abrieron para llamar a la gente a participar se comienza a crear el Ghetto.
  
El Ghetto es malo. La diversidad de personas que habitan y llenan de vida un espacio como un hacklab reside en la apertura que se tenga y lo que se hace allí.
  
Una vez saltan las alarmas de convertirse en Ghetto se ha de estar en las asambleas para no permitir que esa transición (posiblemente difícilmente evitable pero tampoco necesariamente dañina) se haga cortando las vías de participación. Taponar las vías de comunicación (sean las que sean) y de difusión del hacklab contentará a algunas personas que buscan ser siempre las mismas. El control se puede tener cuando se limita a quienes pueden formar parte de este.
  
Creo que cuando el proceso de “Tiempo de Ghetto” llega algunas decisiones son clave para que no termine siendo un cortijo:
  
– Fomentar todo lo posible la participación de gente variada en las asambleas.
– No cerrar vías de difusión. En caso de que se generen grupos de núcleo duro mantener siempre las ventanas abiertas para que la maquinaria pueda respirar.
– Documentar y difundir los procesos de participación (difundir protocolos para proponer talleres, protocolos para limpiar, protocolos para comunicarse, informarse, …). Esa documentación del código cuanto más abierta y horizontal mejor.
  
Entiendo pues que este proceso siempre ocurre o muchas veces. No obstante y aunque creo es inevitable siempre se puede trabajar para que ese núcleo duro no termine por ser el fin de un proyecto.
  
Si el núcleo duro se cierra y se cortan las vías de comunicación y participación. Amigo sal de allí que estás en una secta.
  
El tiempo de Ghetto por tanto es ese periodo en el que la meritocracia tratará de tomar el control. Es el tiempo en el que incluso se planteará que noseque persona no este ya que “no aporta”.
  
Es el tiempo en el que las aptitudes más nazis posibles surgen.
  
Es tiempo de guerra por el control de un espacio para definir quienes lo habitarán y darán vida. Son batallas que se pierden poco a poco pero de las que si realmente merece la pena se estará allí.
  
Son batallas que merece la pena luchar (con respeto) ya que son espacios que ni son públicos ni son privados, son espacios comunes.
  
En cierto modo se hace política y en la política amigo si te enfadas pierdes.

2 thoughts on “Tiempos de apertura y tiempos de Ghetto”

  1. NaturalScript mola. Mola mucho más que los lenguajes de ahora.

    Y en la política, hay veces que después del enfado viene la victoria buena.

  2. Que razón tienes, tanto daño hace la meritrocacia como la relación de uso y abuso que es tan necesario conseguir que los individuos desaprendamos, aunque solo sea por no alimentar las razones esgrimidas siempre por los meritorios, narcisos y vanguardistas y los acólitos que los suelen rodear. No es fácil conseguir que la gente se responsabilice y participe, a veces por los ritmos, las prioridades o por las feas costumbres aprendidas mediante el consumo y el paternalismo de los servicios públicos. Pero ahí está la clave de construir lo común y de ilusionar con un proyecto y cuando se consigue el resultado es más enriquecedor y beneficioso que estarse mirando el ombligo y chupando las…gónadas unos a otros dentro de un selecto a la par que aislado grupo..

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